Lo social es imitar a esos frikis que salen en la tele jactándose de que ellos no leen libros

León Arsenal es un escritor madrileño que, a lo largo de su vida, ha trabajado en los empleos más variopintos que uno puede conocer -de piloto de la marina mercante a locutor de radio-. Unas veces llevado a ellos por su curiosidad vital y otras para vivir, o por mezcla de ambos. León cuenta con numerosos premios a sus espaldas.
 

 En primer lugar, nos gustaría saber un poco más de ti y conocer tu trayectoria en el mundo de la literatura.
Soy un hijo de nuestros tiempos y eso significa que me he reinventado muchas veces. Que he ejercido muchas profesiones, algunas por gusto y otras por necesidad. En el mundo de la literatura entré a través de los cuentos y, si no hubieran cambiado las coyunturas económicas, seguramente habría sido un señor que habría publicado varias antologías de relatos y poco más, que era todo lo que me permitían mis ocupaciones. Tal como fueron las cosas, por un camino largo de contar, acabé convertido en escritor profesional. Y a eso me he dedicado los últimos 15 años, en narrativa histórica, negra, ensayo, etc.
 

 La Lit Con Madrid te ha invitado este año para hablar sobre literatura histórica. ¿Cómo de necesaria es este tipo de literatura? 
Los géneros literarios son como las fronteras: no son reales, pero existen. La narrativa histórica, como todo género, no es más que un conjunto de obras que reúnen una serie de características comunes. Ahora mismo es quizá uno de los dos géneros literarios de más éxito, junto con la novela negra.

Hablar de necesidad sería excesivo. Lo que es necesaria es la bibliodiversidad, entendida como que cualquier obra tenga que tener una oportunidad de llegar al público, si es de suficiente calidad. Es eso lo que está cada vez más amenazado, al menos en el circuito profesional. La crisis del sector hace que todo sea sota, caballo y rey, porque nadie se atreve a publicar cosas distintas, y la diversidad sufre.
 

Bajo tu punto de vista, ¿qué carencias y qué puntos fuertes tiene a día de hoy este género? 
Su punto fuerte está en que es uno de los géneros que más venden y eso garantiza su continuidad en colecciones de las editoriales y, por supuesto, de presencia en mesas de novedad.

Sus, más que carencias, debilidades, son diversas. Dificultad para publicar aquellas novelas que por su temática no parece que puedan ser suficientemente comerciales. Problemas para los autores nuevos (no necesariamente jóvenes) en publicar más allá de una segunda o una tercera novela. Falta de cauces para que muchos puedan llegar a los mercados extranjeros. Y, por supuesto, el eterno problema de que los «culturetas» siguen catalogando a la literatura de género, sea histórica, negra o fantástica, como literatura de segunda clase, cosa que no tendría importancia sino porque, al final, eso acaba calando en el discurso oficial y en la actitud de muchos medios respecto a la literatura.

Entonces, ¿en qué situación se encuentra la literatura histórica en España?
La situación es buena si se tiene en cuenta la producción y las obras de calidad que vemos. Tenemos algunas carencias, como las dificultades antes dichas sobre los problemas de muchos autores para pasar de la segunda o la tercera novela publicada. También tenemos un gran hueco que dejó el Premio Internacional de Zaragoza de Novela Histórica, que era un referente mundial, con sus premios a las novelas publicadas, y que por desgracia se canceló con un cambio de gobierno municipal, que era el que financiaba. Y hay barreras todavía sin traspasar, derivadas de situaciones endémicas en nuestro país: ahí donde en otras naciones hay novelas y series que saltan a las series de televisión, todavía aquí eso no ocurre (dejando de lado excepciones claro, como La catedral del mar, sin ir más lejos, pero no es la norma), lo que es un hándicap creativo y económico que algún día tendremos que derribar. Al fin y al cabo, estas son industrias y serían necesarias sinergias para beneficio (económico y creativo) de todos.
 

Volvamos a la LCM, ¿qué te ha impulsado a participar y, por ende, apoyar un evento como la Lit Con Madrid 2018?
La bibliodiversidad, antes dicha. Es necesario volver a imbricar a la literatura en la vida social española, de la que sin darnos cuenta ha sido expulsada en la última década. Antes, como parte de los códigos sociales, estaba el haber leído libros que estaban en boga en ese momento. Que sería todo lo criticable que se quiera, porque se ceñía a varios bestsellers. Pero peor es ahora, donde lo social es imitar a esos frikis que salen en la tele jactándose de que ellos no leen libros. Eso es lo que hemos de revertir y eventos como este son una de las muchas vías.

¿Qué le dirías a los lectores que habitualmente no leen este género para que acudan a esta charla de la LCM? 

Que literatura es nombre e histórica apellido. Literatura es literatura. Los géneros son, como he dicho al principio, artificios. Útiles pero artificios. No son islas sino partes de un mismo cuerpo. Otra cosa es que a cada uno nos interese más o menos un género u otro, pero como no se trata de leer en este caso, aunque sea paradójico, siempre se pueden sacar ideas, conocimientos o ratos jugosos de estas charlas.

Puedes encontrar a León en

Web: https://leonarsenal.com 
Blog: https://lasislassinnombre.com 
Twitter: https://twitter.com/LeonArsenal

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