La literatura es un arte solitario: la mente del autor, enfrentada en duelo contra el Word en blanco


Con una larga y consolidada trayectoria, Pedro Estrada es un periodista y escritor que decidió compartir su pasión de una manera, aunque cada vez más conocida, menos tradicional: la escritura a cuatro manos.
 

En primer lugar, nos gustaría saber un poco más de ti y conocer tu trayectoria en el mundo de la literatura.
Siempre he escrito codo a codo con mi señora y musa, Raquel de la Morena; una astuta jugada por mi parte y un error táctico por la suya. Empezamos publicando libros infantil-juveniles allá por 2009 –cuando lo del Kindle aún nos sonaba a huevo de chocolate con sorpresa– y ahora escribimos para un público más adulto, como en nuestra obra más reciente, ‘La maldición de Trefoil House’ (Naufragio de Letras). Hasta el momento hemos publicado ocho libros juntos, pero me temo que ahora que Raquel está triunfando en la literatura romántica con su primera novela en solitario, ‘El corazón de la banshee’, se dé cuenta de que le va mucho mejor sin mí y… me deje… escribiendo en solitario… (sollozos). 


La Lit Con Madrid te ha invitado este año a participar en una mesa redonda sobre la escritura a cuatro manos. ¿En qué se diferencia de la escritura de “dos manos”?
Suele decirse que la literatura es un arte solitario: la mente del autor, enfrentada en duelo contra el Word en blanco. Y es cierto que darle a la tecla requiere mucha reflexión e introspección; pero no es menos cierto que redactar una novela es una labor larga y, en algunas fases, difícil e incluso frustrante. Escribir con otra persona te ayuda a hacer el trabajo más divertido, te obliga en cierto modo a esforzarte más, hace que mejores tus textos y te permite darte cuenta durante el propio proceso de escritura de posibles fallos de la trama en los que, de escribir en solitario, no caerías hasta pasársela a un lector cero. Y es una **tada tener que reescribir media novela por un fallo de lógica argumental no detectado a tiempo.
 

Compartes la autoría de tus libros infantil-juveniles y de “La maldición de Trefoil House” con Raquel de la Morena. ¿Cómo es la experiencia de escribir “a medias”?
En mi opinión, inmejorable. Como vivimos juntos, podemos compartir ideas y textos en cualquier momento, con agilidad, y trabajar con Raquel es un placer: tiene más paciencia que Zidane en una rueda de prensa, sus ideas son brillantes y, como además de ser periodista y escritora, es correctora profesional, deja todo lo que escribimos prácticamente niquelado de fábrica.
 

Volvamos a la LCM, ¿qué te ha impulsado a participar y, por ende, apoyar un evento como la Lit Con Madrid 2018?
Mi principal motivación ha sido la esperanza de que haya bocadillos gratis. Y también que el año pasado participé en la BLC y me lo pasé en grande, con tanta gente joven y tan buena energía. Desde entonces, cada vez que veo algo con tres siglas me apunto, ya sea pasar la ITV o defender un TFG. Ahora en serio: me siento un privilegiado por poder participar en la LCM. Lleváis a cabo una gran labor: apoyáis la cultura y promovéis la lectura, entre la población en general y entre los jóvenes en particular, que son nuestro futuro y por eso, queridos conciudadanos, me presento a alcald... ehm, perdón, creo que me he ido del tema. 


¿Qué les dirías a todos aquellos autores que se están planteando este arte de escribir a cuatro manos? 
Haced lo que yo: buscaos como compañero a alguien que escriba mejor que vosotros y enriqueceos con (porque suena mejor que “aprovechaos de”) su talento y visión artística. Mantened siempre la mente abierta y, aunque defendáis vuestros puntos de vista, reconoced cuándo el otro tiene razón. Como aconsejaba el filósofo austriaco A. Schwarzenegger en su autobiografía, “rodéate de gente más inteligente que tú y nunca permitas que el orgullo te impida aprender algo nuevo”.

Puedes encontrar a Pedro en

Twitter: https://twitter.com/PedroEstradaR

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